A un dulce de higo

Por

Francisco Rivero Mendoza

 

El suave aroma de los higos es algo muy especial.  Es un árbol de origen mediterráneo, traído a Venezuela por los españoles en el siglo XVI.  De copa redondeada, pequeños frutos de pulpa carnosa y  ramas retorcidas, sus  hojas de piel áspera,  semejan dedos que van arrastrando la brisa de los paramos. En Mucurubá se dan muy bien las higueras. Tengo una mata en el patio de mi  casa que, a ciertas horas de la mañana, despide un aroma indescriptible. Es una fragancia  evocadora de los secretos de más íntimos, que van  mezclándose  suavemente en el aire, junto a  los efluvios  florales de las curubas y pasifloras provenientes  de las huertas vecinas.

 

El dulce de higo es un manjar maravilloso, orgullo de toda mesa en donde se aprecie el buen yantar. Cuando burbujea en la olla su olor  tan sensual se apodera de  la casa.  Posteriormente, se cuela por los postigos de las puertas y  ventanas,  dejando la vivienda y pasando luego  por sobre los tejados  del pueblo para despertar  la envidia de los vecinos. Por eso en los Andes tiene fama de ser  un dulce  “contón” . Su tierno aroma de dulce casero evoca los patios viejos de las casas adornados con macetas  primorosas de hortensia y ramos de macizos pompones. Es un manjar que se degusta a placer en las tardes de neblina cuando, sentados en la sala de muebles de paleta, rodeados de fotos viejas, baúles y chécheres antiguos, empezamos a hilar una conversación  que nos  sumerge  en el pasado…

 

Dulce de higo y panela

Hecho delicadamente

Mil aromas diferentes

Que acarician   la canela.

 

Dulce de higo y panela

Al paladar un regalo

pues  brindas sabor a clavo

Herencia de nuestra abuela.

 

Dulce de higo divino

De aroma espectacular

Levantas al burbujear

La envidia de los vecinos.

 

Dulce de higo exquisito

Entre esencias y colores

 De patios y corredores

Me lo como de a poquito.

 

Dulce de higo tan casero

Que al final de una comida

Brindas azúcar dormida

En sueños  de tinajero.

 

Dulce de higo tan fragante

Una fiesta al paladar

No me canso de gustar

Tu pulpa verde brillante.

 

Dulce de higo manjar

De tus manos a mi boca

Es lo que más me provoca

 Y añora mi paladar…