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"Decálogo del Abogado
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ESTUDIA.
El derecho se transforma constantemente. Si no sigues sus pasos,
serás cada día un poco menos abogado.
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PIENSA.
El derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando. |
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TRABAJA.
La abogacía es una ardua fatiga pues al servicio de la justicia. |
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LUCHA.
Tu deber es luchar por el Derecho, pero el día que encuentres es
conflicto el derecho con la justicia, lucha por la justicia.
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SÉ LEAL.
Leal para con tu cliente, al que no debes abandonar hasta que
comprendas que es indigno de ti. Leal para con el adversario,
aun cuando él sea desleal contigo. Leal para con el juez, que
ignora los hechos y debes confiar en lo que tú le dices; y que,
en cuanto al derecho, alguna que otra vez, debe confiar en el
que tú le invocas." |
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TOLERA.
Tolera la verdad ajena en la misma medida en que quieres que sea
tolerada la tuya.
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TEN PACIENCIA.
El tiempo se venga de las cosas que se hacen sin su
colaboración. |
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TEN FE.
Ten fe en el Derecho, como el mejor instrumento para la
convivencia humana; en la justicia, como destino normal del
derecho; en la paz, como sustituto bondadoso de la justicia; y
sobre todo, ten fe en la libertad, sin la cual no hay Derecho,
ni justicia, ni paz.
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OLVIDA.
La abogacía es una lucha de pasiones. Si en cada batalla fueras
cargando tu alma de rencor, llegará un día en que la vida será
imposible para ti. Concluido el combate, olvida tan pronto tu
victoria como tu derrota. |
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AMA A TU
PROFESIÓN.
Trata de considerar la abogacía de tal manera que el día en que
tu hijo te pida consejo sobre su destino, consideres un honor
para ti proponerle que se haga abogado." |
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Eduardo J. Couture Etcheverry: 1904-1956, jurista
Uruguayo, ex decano y profesor de la Facultad de Derecho de La
Universidad de la República, autor de numerosos libros, sobre
todo en materia de Derecho Procesal Civil, pero se destaca en su
obra “Los Mandamientos del Abogado” donde desarrolla diez
"mandamientos" que debe cumplir un Advocatus en el ejercicio de
su profesión. |