Según informes de la Organización Mundial de la Salud, la culminación del embarazo por cesárea no debería superar el 15%, sin embargo, en América Latina se sobrepasa con creces esa cifra.
En países como México, Venezuela o Brasil, una de cada dos gestaciones termina por cesárea, aumentándose los riesgos para la madre y el recién nacido, lo que culmina en la anulación de los beneficios que tienen para ambos el parto vaginal.
El parto vaginal es el parto normal o natural. Se desencadena de forma espontánea a partir de una serie de hormonas, como la oxitocina, que envían señales al cuerpo, y particularmente al útero, para iniciar todo el proceso del trabajo de parto.