Los
cultivos sin suelo presentan unas características
diferenciales importantes en comparación con el cultivo
en suelo natural, a)el
control riguroso de los aspectos relacionados con el
suministro de agua y nutrientes, especialmente cuando
se trabaja en sistemas cerrados y b)la
capacidad de acogida de residuos y subproductos para
ser utilizados como sustratos de cultivo.