La calidad del agua empleada para los
cultivos hidropónicos
debe ser la misma que para el consumo humano o animal. Uno de los factores más importante para que los cultivos se desarrollen
correctamente es el control cualitativo del agua (Van Assche and Vangheel, 1994); aniones, cationes, pH,
conductividad eléctrica, concentración de nitratos, boro y carbonatos o la salinidad definen claramente la
calidad del agua de riego.