Los
pesticidas permitió el control
de plagas, y generó rendimiento
de las cosechas sin sospechar
las consecuencias de su
aplicación. (1945)
En
1970 los problemas medioambientales
habían llegado a ser de orden
internacional;
se contaminaron seriamente los océanos
y
ningún país por si solo podría
controlar
la situación.