lEn los últimos días
de julio de 1990, Irak se encontraba en una grave situación económica: su
deuda estimada el día 25 alcanzaba la enorme cifra de 80.000 millones de
dólares contraída durante la larga guerra con Irán, incluidos los países del
Golfo, y entre ellos el propio Kuwait.
lA estos problemas de
deuda y petrolíferos se unieron las viejas rivalidades fronterizas que
radicalizaron las diferencias existentes entre ambos países: Irak volvió a
reivindicar la soberanía sobre las islas de Warbad y Bubiyán situadas en el
Golfo Pérsico frente a la costa kuwaití.
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