nSe enmarcan dentro de los dos parámetros fundamentales
que regulan la precipitación: las características de la masa de aire y la
circulación de la atmósfera. La humedad disponible y la dirección del viento
señalan la posibilidad de ocurrencia de una sequía. Aunque los motivos de las
variaciones en la circulación de la atmósfera no se conocen muy bien, se ha
logrado, sin embargo, determinar ciertas vinculaciones con la temperatura de
la superficie del mar. Este conocimiento no es todavía suficiente para realizar
una predicción confiable de las sequías.