LA MODERNIDAD OPTIMISTA

 
LA MODERNIDAD

HORIZONTE PARA LA REALIZACIÓN DE LA HISTORIA

  • Emergencia del autor y el texto que ensayan adueñarse del acontecer histórico
  • Despliegue de una escritura civilizatoria que conquista  y fascina por sus certezas

       y profecías 

  • Mundo de representaciones y constelaciones de discursos hegemónicos victoriosos:


MITO DE PROGRESO Y FELICIDAD

  • Discursividad moderna en sus elementos esenciales: la recuperación del hombre para una teodicea terrenal (ansias de aplicación, de utilidad y hallazgo de verdades terrenales) y la calidad emancipatoria de la razón
                                                                           

KANT: LO MODERNO ES LA LIBERACIÓN DEL HOMBRE

 DE SU CULPABLE INCAPACIDAD

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DESDE LA RACIONALIDAD DEL SUJETO EL MUNDO ACONTECE CON SENTIDO

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LA MODERNIDAD: LUGAR DE LA REVOLUCIÓN

DONDE EL LENGUAJE SE MUESTRA COMO NUEVO ACONTECIMIENTO


 
  • Sujeto pensante  como el territorio único donde habita  el dios de lo significados del mundo: LA RAZÓN.
  • Sujeto: dueño de las identidades y de las clasificatorias.
  • Razón ordenadora que refunda valores, saberes y certezas. Establece paradigmas para la acción y la reflexión, para la crítica y la utopía.
  • El Lenguaje de la Razón: auténtico asaltante de los antiguos poderes. Fabricante incesante de certezas y de sentido.


El Proyecto de Modernidad en la dimensión de sus grandes relatos:

  • Concepción de un devenir emancipador de los hombres y las sociedades.
  • Derrotero humano como progreso indeclinable hacia la libertad, hacia la absoluta soberanía de los pueblos y la justa igualdad en la distribución de las riquezas.
  • Protagonismo del sujeto moderno como lugar de la enunciación racional de la verdad y de la transparencia de los sentidos de la realidad.
  • Espectáculo para ser contemplado, leído, interpretado y transmitido, en el cual se cumple una remota profecía: el pasaje del mal al bien.


MODERNIDAD Y POSTMODERNIDAD

AGOTAMIENTO DEL PROYECTO DE LA MODERNIDAD: DESENCANTO ANTE LA  PÉRDIDA DE LEGITIMIDAD  DE LOS GRANDES RELATOS 


- CRISIS DE LAS REPRESENTACIONES

- CRISIS DEL SUJETO

 

La crisis está en la génesis de todo lo moderno: formará parte del creciente y generalizado espíritu de época.

La discursividad moderna nace de ese punto máximo de la desprotección espiritual, de ese vacío que queda con el retiro de la “historia de dios”: de esa conciencia de lo que se extingue.

La dramaticidad de lo irresuelto que hace de la modernidad lenguaje de lo real, pero también abismo entre el lenguaje y lo real: conciencia y prepotencia del lenguaje frente a las fronteras y precipicios de las realidades de la historia.

La palabra ilumina y esconde. Da cuenta de la metamorfosis y aparece como conciencia del nuevo hogar del hombre, a la medida de sus obsesiones:  zona no de la verdad, sino del desvarío.

El sujeto enunciador del mundo surgirá como subjetividad que enfrenta a ese mundo, que lo imagina desde la desmesura, para despertar patéticamente entre sus pliegues engañosos: el sujeto es el héroe solitario de la modernidad.

Habitaríamos una época donde la sensibilidad y la creatividad del hombre enfatizan la incertidumbre frente a su propia figura y frente al mundo.

 

EL ROMANTICISMO

SUJETO: LUGAR DE LA ENUNCIACIÓN QUE AHORA ES UN “NO LUGAR” 

La modernidad romántica entiende que se extravió para siempre aquella unidad de lo verdadero, lo bueno y la belleza, y que sin embargo, el derrotero del sujeto moderno será luchar contra ese destino, tratar de torcerlo, reconciliar lo quebrado, previendo el fracaso en tal empresa, pero sintiendo la inconmensurable dignidad de intentarlo y sobrevivir como testigo. PENSAR UN PROMETEO LIBERADO Y ENCADENADO: HÉROE, GENIO, VÍCTIMA, POETA. Alternancia  del espíritu, ambigüedad de los estados de ánimo: lo moderno es aurora y crepúsculo del hombre y de la historia.

El romanticismo es logos estético, primordialmente. Idioma que no acepta cánones del arte clásico que le impone la rigurosa racionalidad ilustrada, pero que en ese rebelarse a las formas se descubre como la única lengua moderna que nace descentrada, en conflicto profundo con esa modernidad del mundo que la destina a la inmovilidad o a su muerte.

La conciencia romántica  libera esa sensibilidad que olfatea la catástrofe, para poder ejercer su quimera de redención. Se siente transportada por el naufragio de la historia, para entonces, concebir las reconciliaciones morales y éticas.


EL ROMANTICISMO NACE PERCIBIENDO LA MODERNIZACIÓN  DEL MUNDO COMO ESCISIÓN ONTOLÓGICA ENTRE NATURALEZA Y HOMBRE.

El lenguaje romántico hace reingresar la oscuridad, el mito, el fatalismo y lo inexplicable, a la crónica de la edad de la razón. Admite y rechaza los límites kantianos. El tiempo del progreso, de las ciencias, de las máquinas y las metrópolis puebla el mundo de signos y novedades, pero lo transforma en páramo del espíritu. Es luz y nocturnidad, saturación y carencia de lo real, utopía y muerte.

Los románticos sabían que su misión era crear e iluminar con su creación todo el mundo consciente y sentimental del hombre; dirigir su imaginación hacia la realidad que late más allá de las cosas familiares; elevar al hombre sobre la rutina mortal de la costumbre, para darle conciencia de las distancias inconmensurables y las profundidades insondables, haciéndole ver que la mera razón no basta y que es necesaria la intuición de la inspiración. Tenían una visión del hombre y de la poesía más amplia que la adoptada por sus racionales y sosegados predecesores del siglo XVIII, porque creían que lo importante era la naturaleza espiritual entera del hombre y a ésta  dirigían su esfuerzo y su llamamiento.

El movimiento romántico fue un prodigioso intento de descubrir el mundo del espíritu por el sólo esfuerzo del alma solitaria. Fue una manifestación especial de la creencia en la dignidad del individuo que los filósofos y los políticos habían predicado recientemente al mundo. (Hegel: “no existe más realidad que la del espíritu”)

La estética moderna buscará incesantemente la verdad extraviada entre los sargazos tecno- manipuladores de la cultura capitalista, tratará de refugiarse en una soledad desajenante, o de darse cita con lo fantasmal de las barricadas. Buscará la autonomía simbólica de las palabras, o intentará mezclarse con la vida, fuera de los museos, las exposiciones y los mercados de venta artística, para resurgir revitalizada, inédita.

 

HASTA EL SIGLO XVIII:

LAS IMÁGENES: eran impresiones o metáforas visuales producto de la observación y del

                               entendimiento.

LA FANTASÍA:  aceptada y celebrada bajo la vigilancia del juicio y el sentido común.

LA POESÍA:  expresión fiel de las emociones o el sentimiento, mediante la cual se

                       expresaba la experiencia común de los hombres.

EL POETA: intérprete de lo real más que creador. Desarrolla su ingenio para mostrar las

                     atracciones de lo ya conocido.

 

LOS ROMÁNTICOS:

LA IMAGINACIÓN: facultad primordial de la naturaleza espiritual del hombre. Sin ella la poesía sería imposible. La imaginación, acompañada con la intuición, constituye un poder guiado por el impulso creador que aproxima al hombre a un orden sobrenatural. Dice Blake: “es nada menos que Dios, operando en el alma humana”. La imaginación crea la realidad y esta realidad es la actividad divina del yo..

LA POESÍA:   Sentido del misterio de las cosas, búsqueda del mundo invisible, deseo de captar las verdades últimas, descubrir un mundo trascendental.

EL POETA: Es un vidente, dotado de una peculiar intuición (Shelley), conciente de su   maravillosa capacidad para crear mundos imaginarios. Uso de los sentidos para mirar a la naturaleza sin prejuicios convencionales (agudeza del yo y del olvido). Arroja una nueva luz mágica sobre la faz corriente de la naturaleza.

 


LA VISIÓN IRÓNICA DE LA MODERNIDAD 

LA CONDICIÓN MODERNA DESPIERTA A LA VISIÓN IRÓNICA

  QUE NO ES MÁS QUE UN DISTANCIAMIENTO CRÍTICO DE LA REALIDAD
 

Platón: La ironía es disimulación

Retórica Clásica: Es un tropo en el que la palabra es contraria al sentido.

Desde el Romanticismo Fredrich Scheleger introdujo el término “ironía” en el análisis literario moderno. Scheleger define la ironía como “la forma de la paradoja”, “Todo lo que es a la vez bueno y grande es paradójico”

La división del yo es, efectivamente el principio de toda ironía y el medio para que el sujeto creador, revelando sus limitaciones, las trascienda. 

DUPLICACIÓN DE LA CONCIENCIA COMO PRIMER PASO HACIA LA VERDADERA IRONÍA

Wayne Booth: La ironía socava claridades, abre vistas en la que reina el caos, o bien  libera mediante la destrucción de todo dogma o destruye por el procedimiento de hacer patente el ineludible cáncer de la negación que subyace en el fondo de toda afirmación.

Novalis: La ironía da a lo vulgar un sentido elevado, a lo común un aspecto misterioso, a lo desconocido la dignidad de lo conocido, a lo finito una apariencia infinita...

Hegel: La ironía es la negación infinita

Lukács: Sólo la ironía, que resuelve la dualidad sujeto/objeto, nos puede dar un atisbo, un indicio de que es posible dotar de un sentido al mundo y la realidad. La ironía es la autoconciencia de la fragilidad del mundo.

Adorno: La modernidad es el espíritu de la negación de la negación. Es decir, principio estético de “creatividad  destructiva”.

Paúl de Man: Dilación permanente del significado, principio generador de sentido.

Pessoa: La ironía es el primer indicio de que la conciencia se ha tornado consciente.


LA IRONÍA IMPLICA EL GRADO MÁS ALTO DE LIBERTAD CREADORA QUE PUEDE ALCANZAR UN ARTISTA EN UN MUNDO SIN DIOS

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PARA QUE BROTE LA IRONÍA NO HACE FALTA MÁS QUE UN INDIVIDUO ENFRENTADO A UN HECHO INCONGRUENTE

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LA MODERNIDAD MUESTRA EL POTENCIAL DESMITIFICADOR DE LA IRONÍA, PERO LO HACE PARA QUE NAZCA ALGO NUEVO: LA UTOPÍA

 

 

VISIÓN IRÓNICA: LÁMPARA DE LA REFLEXIVIDAD

ABISMO DE LA NEGATIVIDAD Y EL ESTREMECIMIENTO
 

Pensar Irónico: Crítica de lo real, crítica del lenguaje.

  • Cuestionamiento de los procesos  de identificación
  • Hallazgo de vertientes de diferenciación
  • Nombrar la dualidad y la escisión  del ser en el mundo

- Lo que el artista debe captar no es sino la naturaleza contradictoria de la realidad, descubre la contradictoria totalidad del mundo. Ahora bien, con el genio suficiente para presentar esa contradicción como paradoja; es decir, no hurtando su esencial inexplicabilidad, sino haciendo de ella, por así decir, su tarjeta de presentación.

- Desde una perspectiva intelectual, si algo caracteriza a nuestro tiempo es la pérdida de sentido unívoco de lo real: la complejidad de nuestro mundo, las contradicciones, a menudo cruentas, entre las palabras y los hechos, abonan el que la literatura, por su excepcional capacidad mimética con respecto a las demás artes, se haga eco como ninguna otra de la alienación, la distorsión, el absurdo que asechan a diario al conjunto de los hombres

- La ironía sustenta la suprema libertad de quien está por encima de la contradicción; la única regla indispensable de tal juego es la distancia.

- El distanciamiento irónico: el arte lúcido y consciente que experimenta y juega, y que busca a la vez arrancar al lector de su papel pasivo y recabar por todos los medios su complicidad.

- La ironía implica un trabajo formal y estratégico, que tiene por finalidad conjurar los paralogismos de la subjetividad, la falacia de una visión excesivamente parcial del mundo: UNA FUNCIÓN CORRECTIVA Y ÉTICA.


EL IRONISTA FABULA SIN SACAR MORALEJAS

 Y NO TIENE MÁS OBJETIVO QUE SU TÓPICO

El poema como  Heterocosmos:

El reemplazo de la metáfora del poema como imitación, “un espejo de la naturaleza”, por el del poema como un heterocosmos, una segunda naturaleza creada por el poeta en un acto análogo a la creación del mundo por Dios.

Shelley: No merecen el nombre de creador, más que Dios y el Poeta (citando las palabras de Tasso)


PROCESOS TEXTUALES DE LA IRONÍA

Procesos de la Identidad, como la parodia y lo grotesco, la alegoría y el humor, que es una afirmación paradójica de lo real. Crear posibilidades de expresión y reconstrucción del sentido, en el turbión mismo de la negatividad.

Procesos de la Diferencia, como la paradoja y el absurdo, que partiendo de la refutación de lo real, abren la posibilidad de mundo imposibles.

La modernidad va asumir el cuerpo como lenguaje, y al hacerlo, explora las posibilidades expresivas de lo abyecto, la fuerza de su negatividad, e introduce, en la esfera de lo estético, la expresión de lo feo.

CUERPO GROTESCO: Concepción carnavalesca y concepción de la abyección.

“Lo grotesco es el mundo distanciado” (Kayser)

El cuerpo grotesco de la concepción carnavalesca, el de las excrecencias y orificios, de los hiperbolismos y las deformaciones, de los extrañamientos y de los órganos.

La “descorporeización” es el acceso a lo social, así como la belleza, la coacción sobre lo corporal, el deseo de su supresión, ha sido característica de la cultura occidental.

-   cierra el cuerpo, lo desmaterializa y lo anula, contraponiéndolo a valores espirituales.

      - horror al cuerpo como lugar de pecado y corrupción.



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